Ciencia para la sociedad actual
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Dra. Estrella Núñez Delicado
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Durante el año 2020 han sido muchos los cambios que hemos tenido que adoptar para adaptarnos a esta nueva situación que nos ha traído la Covid-19. Hemos vivido la incertidumbre de tener noticias contradictorias sobre diferentes aspectos de esta pandemia. También hemos seguido expectantes los medios de comunicación para entender qué características tiene el virus SarsCov2, su mecanismo de acción, qué efectos produce, cuáles son los posibles tratamientos ante la enfermedad o cuál es el estado de una posible vacuna,... Preguntas, cuyas respuestas solo pueden venir de la mano de la Ciencia.
Nuestros dirigentes políticos tienen una labor muy importante, utilizar nuestros recursos de forma eficiente y marcar estrategias que permitan que nuestra vida se desarrolle de la mejor manera posible. Y para ello, sus decisiones deben estar basadas en hechos contrastados, procedentes de la labor llevada a cabo por los científicos.
El desarrollo de nuestra vida diaria nos hace tener la sensación de que vivimos en un presente que nada tiene que ver con la ciencia: utilizamos el teléfono móvil simplemente porque lo necesitamos, tomamos medicinas porque queremos curarnos, compramos determinados productos porque nos apetece, sin más. Pero no pensamos que detrás de todo ello hay ciencia, resultado del trabajo de científicos que han dedicado esfuerzo y recursos para desarrollar proyectos de investigación cuyos resultados nos han facilitado la vida. Todo lo que hoy es una realidad, un día fue un proyecto. Sin embargo, ante situaciones extraordinarias, como la que actualmente vivimos, y en las que la incertidumbre es el único horizonte que acertamos a vislumbrar, nos aferramos a la ciencia como a un bote salvavidas en el que no habíamos reparado anteriormente. Y es verdad que la ciencia siempre responde ante las necesidades de la sociedad, pero su respuesta necesita de unos tiempos que, a veces, no se ajustan a la inmediatez que demanda el problema. Tanto menos se ajustarán, cuanto menos desarrollado tengamos nuestro sistema de Ciencia y Tecnología. A raíz de la Covid-19, nos hemos dado cuenta de que es necesario reposicionar nuestra escala de valores. ¿En qué lugar tenemos ubicada a la ciencia? ¿está en la posición que le corresponde por la trascendencia y necesidad de sus resultados? Situaciones complejas como la actual ponen de manifiesto que la ciencia y la innovación son las herramientas adecuadas para enfrentarse a los grandes retos de la sociedad, ya que el abordaje de problemas complejos requiere de soluciones que nunca son sencillas. El trabajo riguroso de nuestros científicos nos permitirá adelantarnos a escenarios que están por venir y que suponen un desafío a nuestro conocimiento e incluso a nuestra vida.
En enero de 2020, cuando apenas se conocía la dimensión de la Covid-19, se publicaron los primeros artículos científicos sobre el tema y, en apenas unos meses, se multiplicaron por miles.
Una vez más, la comunidad científica a nivel mundial reaccionó rápido ante el problema.
Ante un desafío de esta magnitud, situemos a la ciencia en el lugar que merece, demos a nuestros científicos la relevancia que necesitan, demandemos a nuestros políticos una inversión digna en investigación,… en definitiva, incrementemos el compromiso con la ciencia, porque de su mano vendrá la solución a la pandemia actual, a la vez que un desarrollo global mucho más justo y sostenible.
Dra. Estrella Núñez Delicado
Vicerrectora de Investigación